El colegio Héctor Ángel Arcila es una de las
instituciones que ha trabajado en conjunto, para beneficio de los habitantes de
La Florida y sus alrededores. Este se divide en varias sedes que buscan el
crecimiento intelectual, motriz, artístico de las personas que allí se encuentran,
desde grado cero hasta cuarto de primaria como en su primera sede, pasando por
el bachillerato. Rodeado por niños de diferentes edades, se siente la alegría
de volver al colegio cundo se escuchan los instrumentos característicos de la
chirimía, mientras otros juegan en las canchas sin importar la lluvia y sus
carcajadas se oyen incluso antes de entrar a la institución.
A
dos cuadras de esta sede, se encuentran los niños del Amparo San Marcos, un
lugar pensado principalmente para ayudar a niños en situación de vulnerabilidad
y protegidos por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Y a
varios minutos de La Florida, en la Suiza, también cuenta con educadores de
preescolar y primaria, que facilitan a 15 niños de la zona el acceso a la educación.
Pero
además de pensar en el bienestar de los niños, los adultos también tienen facilidad
de estudiar la básica primaria y el bachillerato en las conocidas sabatinas;
tardes de sábado pensadas para que personas desde 18 años en adelante, puedan empezar
y terminar sus estudios.
Este
colegio, además de cubrir y educar a una cantidad grande de personas, se
caracteriza porque su enfoque es el agroturismo, lo que le da un valor agregado
a lo que los estudiantes aprenden; dentro de este, la administración, el
cultivo y la producción pecuaria hacen
parte de las materias que se ven durante la semana.
Por
otro lado, los estudiantes pasan por actividades que van desde el medio
artístico en el que han tenido mucho reconocimiento a nivel regional,
deportista e informativo, por así decirlo. Es el caso de la emisora; los
estudiantes van a un pequeño salón cerca de la cafetería entre el descanso,
donde está adaptada con los equipos adecuados para que la emisora funcione
dentro del colegio.
Jhon
Andrés Castillo Giraldo es el líder de la emisora y lleva cuatro años en esta
junto a su profesora y tutora Mercedes Ramos Olaya, pero también hay un
semillero conformado por nuevos estudiantes para que el proyecto de la emisora
que ha traído tantas ventajas al colegio perdure por muchos más años. María
José, Camila y Valeria, estudiantes de séptimo y octavo grado, ocupan los
mejores puestos y se destacan por ser las mejores académicamente, además porque
tienen una excelente disciplina, son el nuevo grupo de este año para que la
emisora Ángel Estéreo siga en funcionamiento.
Los
estudiantes en los descansos eligen las canciones. También en la institución el
timbre del cambio de clases está representado por la música y para ello eligen
canciones suaves, al principio comenzaron con música clásica, pero no fue muy
llamativa, por ende reformaron la idea y se busca poner diferentes ritmos por
mes.
Entre
los diferentes ritmos se encuentra la música colombiana y claro está, las
preferencias de los estudiantes, quienes eligen qué quieren escuchar, además de
hacer llamativa esta actividad al tener derecho a poner mensajes, se hacen
reflexiones a diario que buscan enseñar valo
res, los
profesores dan información e incluso se han logrado dar clases por este medio.
Esto se logra pagando 100 pesos por cada mensaje que quiera ser enviado, es una
manera de financiar la emisora.
Además
de la emisora, el colegio anualmente elabora un periódico, destacando a los
estudiantes a punto de graduarse pero también aprovechando este medio para
resaltar lo bueno del año, sus profesores, sus demás sedes y sus planes a
futuro, información que también se puede encontrar en su propia página web,
vibra.
Por: Catalina Noreña Puerta
npcatalina@gmail.com
Estudiante de Comunicación Social ? Periodismo
Universidad Católica de Pereira